De aquel lado no quedo nadie...
Solo se escuchan los sonidos del ayer.
Noches llenas de libros, café, insomnio, y melancolía ... principalmente.
Tuve un sueño....una pecera muy grande a un lado de mi cama, un pez azul que volaba pero que al meterlo de nuevo a la pecera se ahogaba ...
Yo te ofrezco...
Mis letras,mi tiempo, mis palabras... mis silencios, mis sueños y mis noches.
Te ofrezco cada una de las lunas, para ponerle nuestro "toque"...
te ofrezco el universo, te ofrezco mínimo un beso, te ofrezco mis caricias y anhelos,
la primera mirada al despertar, y la ultima al caer la noche....
Te ofrezco por que es parte de mi, mi enojo, y mis malos días, mis berrinches y mi mal humor ...
te ofrezco también comprensión, cariño y ternura, te ofrezco mis risas
y también mi locura...
Te extraño mas de una vez al día...
hay días en que todo me sabe a ti.
Pero ya no quisiera hacerlo, no por que no te quiera,
pero siento que ya no vivo, que no respiro,que no me sabe nada y todo se mueve ante una gran inercia...Que tengo que hacer para volver a vivir?....Hoy, de nuevo, me acorde de ti, y sentí por ti,nosabes como te quiero de vuelta.
La orilla.Las personas, pocas veces se ponen a pensar (aunque a veces me cuento en ellas) él por que una persona es como es, se delimitan a lo que ven o perciben... no contemplan y muchas de las veces ni siquiera quieren ir más profundo. Es lo mismo que pasa cuando uno va a la playa, en realidad ¿Quién se adentra? si la mayoría solo permanece donde aún los pies tocan la arena, es imponente el mar ¿no lo crees? A todos nos gusta sentirnos seguros, y este es el claro ejemplo de lo que pasa en las interacciones humanas, y el por qué se nos hacen tan complejas... tan difíciles, pero no es más que por el simple sentido de sentirnos en "confort".Todos somos jueces, pero no nos gusta ser los juzgados, ahí es donde entonces buscamos comprensión, pero no la tenemos con los demás, a veces más veces de las que quisiera admitir me siento asqueada ante toda la masa de gente, que me rodea, (que nos rodeamos) y al mismo tiempo todos somos tan indiferentes, como si no estuviéramos, ante gran parte de este sentimiento de soledad, te he escrito, para por lo menos contarle a alguien, lo que a veces pasa por mi mente, y dejar de sentir un poco el eco, que suena muchas de las veces en mi "casa" que no es otra, más que mi alma y mi cuerpo.Pero comenzare a contarte poco a poco...Te escribo pronto.atte.: Maya