Noches llenas de libros, café, insomnio, y melancolía ... principalmente.
Insomnia
Lo que transcurre en el mundo de una persona desconocida, los diablos que atormentan las noches, los sentimientos humanos, y algunos de los pensamientos que nadie dice en voz alta.
Días... Tardes... Noches... Madrugadas... Casi todas aquellas gélidas, tus manos, tu nariz... un cielo que hasta saliendo el sol, no se siente calor en el aire... pero es mucho mas que eso, no sientes calor en ti, el frió del ambiente no es el que te incomoda, si no mas bien este excéntrico silencio, el silencio absoluto... donde has decido taparle la boca e ignorar todos aquellos sentimientos que te hablan... murmuran, pero parecen gritos ante aquel silencio. Encuentras ese consuelo y esas risas en ecos ajenos que te hacen soñar despierta... entonces viene y pregunta (siempre de ese tipo de preguntas que prefieres no decirlas, por que duele saber la respuesta o la posible respuesta) - Y si eso que sueñas y anhelas no se cumple, que sera de ti... de tus esperanzas y sueños rotos? entonces esa sonrisa se convierte en solo una mueca, y aunque la alejas con la mano, como se alejan a las moscas de carroña, no puedes deshacerte de esa sensación que queda de sentirte tan extraño en ti mismo, es cuando pega mas el frió, el silencio y la soledad... Algo hace falta, algo te hace falta, y no sabes que es... no sientes tristeza; pero tampoco felicidad. Que se hace cuando no sabes que es lo que falta, se busca... o esperas a que la vida te sorprenda ?
Tengo esta noche las manos negras, el corazón sudado
como después de luchar hasta el olvido con los ciempiés del humo.
Todo ha quedado allá, las botellas, el barco,
no sé si me querían, y si esperaban verme.
En el diario tirado sobre la cama dice encuentros diplomáticos,
una sangría exploratoria lo batió alegremente en cuatro sets.
Un bosque altísimo rodea esta casa en el centro de la ciudad,
yo sé, siento que un ciego está muriéndose en las cercanías.
Mi mujer sube y baja una pequeña escalera
como un capitán de navío que desconfía de las estrellas.
Hay una taza de leche, papeles, las once de la noche.
Afuera parece como si multitudes de caballos se acercaran
a la ventana que tengo a mi espalda.
(esto de los caballos me recuerda a cierto relato)
Julio
Cortázar
Para que esta noche se acompañe algo lindo... música de fondo:
Tan difícil, tener tanto silencio de su parte, me perturba aunque aveces me quedo pensando en su fundamento ... no me gusta tanto silencio de tu parte.
He pensado, casi obligándome, a decirte adiós y créeme que duele como hace tanto tiempo no dolía nada por que puse en ti todos mis afectos... siempre estarás aquí mientras te dedique uno de mis pensamientos.
Ni siquiera abrió los ojos, solo… solo sintió como
comenzaron a resbalar por su rostro, una tras
otra… acompañada de las pulsaciones que mandaba su cabeza, todo había sido
una pesadilla, o varias pesadillas en realidad. Solo Él era algo recurrente en
todos ellos, pero ni cerca estaba de ser un sueño agradable, solo reflejaba los
sentimientos que no se atrevía a decir en voz alta pero no dejando de sentir ese
nudo y la tempestad que se desataba en sus ojos.
Nunca la soledad había dolido tanto, nunca el asomo del
recuerdo pareció tan punzante… nunca la idea de abandonar el intento fue tan
tentadora pero nunca fue tan implacable el reclamo de abandonar sin haber hecho el intento y ser tan cobarde.